jueves, 1 de febrero de 2007

Bed&Breakfast


Mientras buscamos casa nos alojamos en un bed&breakfast. La verdad que estaba bastante bien porque teníamos una habitación enorme, con una ventana de pared a pared, con terraza, con unas vistas fantásticas a una plaza muy verde y con un baño (privado, of course) también gigante. Los desayunos muy ricos a base de tostadas, queso, fiambre, zumo, café, nocilla, etc. Las charlas en inglés con la anfitriona interminables y muy variadas.

Tuvimos mucha suerte, porque aún en el camino al salir de Francia no teníamos ni idea de dónde íbamos a pasar la noche. Los contactos con otros hoteles y bed&breakfast habían sido infructuosos, pero la dueña de éste escuchó nuestro mensaje en su contestador y nos llamó estando ya por Bélgica (menos mal que no había reservado el hotel de Hoofddorp: 80 euros sin desayuno!!!)... así que allá que fuimos.

Conocimos a la dueña, vimos la habitación, el baño y todo estaba increíble. Ibamos a empezar a subir nuestras cosas cuando se nos ocurrió preguntar si la conexión a Internet en la habitación era inalámbrica o con cable. Helen nos dijo “Yo tengo conexión a Internet en mi PC, en la habitación no hay”. Nos entró el pánico, bajamos a la calle a buscar alguna red abierta y nada. Cuando estábamos a punto de claudicar, algo nos dijo que nos quedáramos y así lo hicimos, pensando en apañarnos con lo de Internet como fuera.