
Ooooohhh, llegamos a nuestro último día de estancia en Holanda, ¡qué rápido pasa el tiempo!, sobre todo cuando te estás divirtiendo, ¿verdad?.
Hoy nuestra rutina cambia un poco respecto al resto de los días, tenemos que dejar las maletas preparadas porque a eso de las 6 de la tarde deberemos salir hacia el aeropuerto para coger el vuelo de regreso a Madrid de las 8. Con las maletas listas y bien desayunados nos vamos a Utrecht, vamos a dedicar la mañana a visitar la ciudad.
Utrecht es una de las principales cuidades de Holanda y de Europa, centro económico y cultural, cuenta con una de las mejores universidades, donde Pi está haciendo su máster. Aunque ella va allí a menudo, aún no ha tenido tiempo de visitar la ciudad, de modo que aprovechamos todos para hacer turismo en un destino que aún no conocemos.
Como podéis imaginar es una ciudad muy grande, nosotros nos hemos limitado básicamente a pasear por el centro. Sin duda nos dejamos muchos sitios interesantes que seguramente conozcamos en otra ocasión, Dani & Pi sin duda volverán, sólos o acompañados de alguna de sus visitas. Lo que hemos visto es muy interesante, a mi me ha sorprendido la tranquilidad que se respira en sus calles, será posiblemente porque es domingo y que todos los comercios e incluso la mayoría de los restaurantes están cerrados, que no haya mucha gente por la calle, turistas como nosotros aparte. La torre y la iglesia de la plaza central son muy bonitas, las calles con sus casas y canales son muy representativos, a mi me recuerdan mucho a zonas de Amsterdam. En sus parques y lagos la gente aprovecha al máximo el sol y calorcito que también nos acompaña hoy, yo creo que es el día que más calor ha hecho.
Hemos quedado para comer con una compañera de Pilar del máster que vive en Utrecht, Vicka, con ella Pi ha hecho muy buenas migas, de hecho, son las dos únicas féminas de su clase. Vicka es una chica muy agradable, hemos comido con ella en un restaurante de la plaza y hemos tenido una sobremesa muy entretenida, todo en inglés claro. A Sonia no hemos conseguido sacarle ni palabra, no porque no sepa, sino porque la hemos presionado un poco, jejeje, y ya no ha habido manera, con las patadas que le meto yo a la gramática inglesa, no creo que hubiese desentonado mucho en cualquier caso ;-P. Ahí nos véis en la foto a todos juntos, no os perdáis al "espontáneo" y su camisa fashion.
En la sobremesa nos han dado las 5 y esa es la hora para volver a por las maletas y de ahí al aeropuerto. Ahora sí, llega la despedida, hemos pasado unos días estupendos con Pilar y Dani, hemos conocido sitios muy interesantes y bonitos y nos quedan seguro aún muchos sitios por visitar.
Gracias a todos los lectores de mi mini-blog dentro del blog de Pi. Espero que os haya gustado. Nos vemos. Un abrazo.
martes, 4 de septiembre de 2007
*FER-BLOG* Día 5: Domingo, 19 de agosto. Utrecht.
*FER-BLOG* Día 4: Sábado, 18 de agosto. Hoge Veluwe.
Cuarto día de viaje. Esta mañana desayunamos toda la familia junta, es sábado y no hay que trabajar. Por supuesto, como todos los días, nos acompañan Pichí, Bowie y Rico, los dos últimos son los gatos que están cuidando este mes Dani y Pilar mientras su dueña está de vacaciones, así cuando ellos tengan que viajar esta chica podrá cuidar de Pichí, un acuerdo muy interesante, propiciado por una iniciativa de Pi vía anuncios en Internet.
Hoy vamos a dedicar el día a conocer el parque nacional de Hoge Veluwe, con una extensión de 5.500 ha donde los holandeses pueden disfrutar de la naturaleza en estado puro haciendo uso de su medio de transporte preferido, la bicicleta, gracias a los 42 km de carril bici habilitados dentro del parque.
Entraremos en detalle un poco más tarde, porque antes de nada vamos a dar una vuelta rápida por Hoofddorp, nos hacemos como no unas fotos con el enorme muñeco michelín de la plaza que está justo en frente de la casa donde viven Pi & Dani, en realidad no sé si es un muñeco michelín o qué, pero se le parece un montón, sólo que es de metal, como ya habréis visto en alguna de las fotos del blog.
Hoofddorp es una ciudad pequeña pero interesante y con una situación privilegiada ya que está a tan sólo 5 minutos del aeropuerto y muy cerca de los principales centros de población e industriales de Holanda, además de un sitio muy acogedor para vivir. Parte de la ciudad, donde viven Pi & Dani, es de reciente construcción y son casas que escapan algo del perfíl típico holandés en lo que se refiere sobre todo a la forma de los tejados, no en el resto de características, como por ejemplo los enormes ventanales o los canales que las rodean. Hoofddorp tiene hasta su propio bosque, no lo hemos visitado por falta de tiempo, pero así es, los espacios verdes no podían faltar.
Después de la visita rápida a Hoofddorp nos vamos hacia el parque, de camino y a 6 km de allí hacemos una pequeña parada para ver donde trabaja Dani todos los días. Es una zona repleta de edificios típicos de una zona empresarial, allí están entre otras muchas, sedes de UPC (la empresa de Dani), Microsoft, NetApp, Juniper, etc., etc. Lo que sorprende en comparación con los típicos centros empresariales equivalentes en Madrid es el paisaje, hay muchas zonas verdes, lagos enormes, por donde poder pasear y relajarse. Hay también una enorme guardería donde los papás que trabajan en la zona pueden dejar y recoger cómodamente a sus hijos. Tras los enormes ventanales se adivinan los comedores, según nos comenta Dani, esto es algo que cuidan mucho, todos los comedores son muy acogedores y tienen unas vistas excepcionales. No estaría mal trabajar en un sitio así, ¿no créeis?, trabajo es trabajo, pero todo ayuda.
Tras esta breve parada, ahora sí, nos dirigimos al parque natural, pocos kilómetros antes de llegar nos adentramos ya en una carretera rodeada de bosques, a través de los árboles pueden apreciarse los primeros ciclistas y paseantes. Llegamos al punto de acceso, cogemos las entradas (unos 6€ por persona si no recuerdo mal y otros 6€ por pasar con el coche hasta la zona central). El coche puede dejarse fuera pero hay que ir en bici hasta el centro del parque donde están todos los servicios, museos e inicios de rutas. Las bicicletas pueden cogerse de forma gratuita dentro del parque, bien en la entrada o bien en el centro. A la hora que llegamos nosotros, en la entrada ya no queda ninguna, de modo que ahí que entramos en coche para luego coger en el centro las bicis. Dentro del parque hay muchas cosas para visitar, aparte de las rutas en bici, hay un museo subterráneo, un museo de esculturas al aire libre, y el prestigioso Kröller-Müller Museum que cuenta con una de las mayores colecciones de Van Gogh fuera de Amsterdam.
Primero hemos comido algo rápido en el restaurante para aprovechar el resto del día y después hemos ido a visitar los museos. El museo subterráneo no merece mucho la pena, el acceso es gratuito así que si tienes tiempo puedes pasar a echar un vistazo, es muy pequeño de modo que lo poco que hay que ver se ve enseguida. Las esculturas al aire libre sí merecen la pena, el acceso a esta zona también es gratuito, el recorrido debe hacerse lógicamente a pie, vas paseando por el bosque y entre la naturaleza aparecen los distintos tipos de esculturas (en la foto una de ellas), algunas más acertadas que otras pero eso ya va en gustos, en general, hay unas 25 ó 30 obras y como os he dicho antes merece la pena, de hecho, sólo el paseo, aunque no hubiera esculturas también merecería la pena. Por la hora no hemos llegado al museo Kröller-Müller, dejaremos esta visita para otra ocasión porque queremos hacer un recorrido tranquilamente en bici antes de que anochezca. Lo de las bicis está genial, y eso de que te las presten de forma gratuita dentro del parque también, lógicamente hay muchos holandeses que prefieren llevar las suyas propias, pero las que hay están muy bien cuidadas y funcionan perfectamente. Además tienen varios tipos de bicicletas adaptadas para minusválidos, como por ejemplo la que permite transportar una silla de ruedas (es la que aparece en la foto de la presentación de Pi de nuestra visita). La bici está genial, la silla de ruedas se monta en la parte delantera y otro va pedaleando normalmente detrás ayudado por un motor eléctrico. Pues nada con nuestras bicis, nos vamos de paseo por el parque, chulísimo, muy bonito y relajante. Es curioso que una zona del parque está repleta de árboles y vegetación y otra es los más parecido al escenario de “2001: odisea en el espacio” o “el planeta de los simios”, ni un árbol, ni una planta, todo seco y tosco, parece increíble pero el contraste es impresionante, y en el centro de una de las explanadas una enorme estatua del señor Kröller-Müller, y es que todo el parque fue una propiedad privada en su momento. A mitad del recorrido, dentro del parque está también la casa familiar, casi un palacio diría yo, junto a un precioso y espectacular lago y rodeada de árboles y jardines. No dejéis de hacer el recorrido en bici para hacer un poco de ejercicio y disfrutar de la naturaleza.
Si quieres saber más sobre este parque visita: http://www.hogeveluwe.nl.
El día va terminando, exhaustos tras los 12 km de recorrido, y eso que es el recorrido corto, en realidad es que el motor eléctrico nos abandonó un par de kilómetros antes de llegar, lo cual ha complicado levemente la llegada :-D. Tenemos que ir a cenar para recuperar fuerzas, el GPS del nuevo y flamante móvil de Pi, su regalo de aniversario, que nos acompaña siempre nos ha buscado un restaurante muy cerca del parque, además es una creperíe así que al final vamos a probar los famosos pannenkoeken holandeses… mmmm, riquísimos, damos fe de ello.
Después de la cena nos vamos a Scheveningen, Dani ha leido que el viernes, sábado y domingo hay fuegos artificiales en la playa a partir de las 10 de la noche. Scheveningen está literalmente petao, todas las calles están repletas de coches. Nos cuesta pero al final llegamos y aparcamos en el centro, desde el coche hemos podido ver parte de los fuegos artificiales de las 10:00. Llegamos a playa acompañados de una marea de gente y allí nos encontramos mucha más gente, el paseo que es muy largo y muy ancho está hasta arriba y suponemos que la playa también. A las 11:00 de nuevo hay fuegos, los vemos desde donde estamos, muy chulos. Parece ser que había fuegos a las 10, a las 11 y a las 12, o algo así. Cuando terminan a eso de las 11:15 aquello parece la marabunta, un tumulto de gente comienza a moverse, saliendo de la playa y yendo de allá para acá en el paseo, unos van otros vienen, nosotros nos dejamos llevar por la “corriente”, jejeje y acabamos en un garito de los que hay en la playa, hay un montón y están todos repletos. Bajamos a uno de ellos, una camarera rubia, espectacular y además la mar de simpática nos consigue una mesa cerca de la playa, pedimos tarta de chocolate, mojitos y cóckteles varios, ¿alguien pensaba que no hay marcha en Holanda?.
A la 1 más o menos nos ponemos en marcha de regreso a casa, la verdad es que a estas horas ya estamos algo agotados. Al llegar directos a la cama antes de comenzar nuestro último día.
*FER-BLOG* Día 3: Viernes, 17 de agosto. Alkmaar, Volendam y Marken.
Hola a todos, estoy de vuelta. Tercer día de excursiones por este bello país. Hoy dejamos "descansar" a Pi, y lo pongo entre comillas porque ella tiene que quedarse trabajando, lo que es bastante peor que ir de visita turística, pero el deber obliga.
Como el resto de los días hemos "madrugado", y lo pongo entre comillas porque para estar de vacaciones, despertarse a las 8:30 es madrugar, al menos para mi :-).
A pesar del "madrugón", también como es habitual, emprendemos la marcha bastante tarde, y la emprendemos Sonia y yo con el todocamino de Pi & Dani, que todavía no sé cómo se han atrevido a dejarlo en mis manos, jejeje, de Sonia, los que la conocen ya sabrán que es una temeraría por lo que no les sorprenderá que se haya montado sin decir nada. Yo al principio voy un poco acojonado la verdad, en parte por la envegadura del coche en comparación con el mio, aunque esto se me pasa a los pocos minutos, y sobre todo porque tanto Sonia como yo somos un auténtico desastre orientándonos, madre mía, ¡dónde acabaremos hoy!. Bueno, al menos estamos acustumbrados a perdernos incluso en Madrid, así que en eso ya tenemos experiencia, a unas malas llevamos el móvil de Pi.
Ya estamos de camino a Alkmaar, el coche está dominado. Íbamos a esta ciudad a ver el mercado del queso que montan todos los viernes en la plaza y digo íbamos porque a las horas que salimos, los "queseros" debían estar ya tomando el "lunch" :-S... Además, de camino a Alkmaar nos hemos encontrado un gran atasco por unas obras en la autopista, sí, para que veáis, ¡no sólo hay obras en la M-30!.
Llegamos a nuestro primer destino, no creo que olvide fácilmente el parking, estrecho, estrecho, estrecho, al menos para este coche tan grande :-S. Hace un día estupendo, Alkmaar es una ciudad muy turística, a las 12:30 la plaza sigue aún repleta de gente, la mayoria de ellos turistas, está rodeada de restaurantes por un lado y de un canal por otro. En la plaza también hay varios puestos en plan mercadillo, en muchos de ellos venden, como ya supondréis, queso, en otros venden cerámicas, y hay uno en el que hacen unas mini-tortitas con una pinta, mmmm, poco nos ha faltado pero no hemos caído, una pena :-D. Estar rodeado de tanto queso no ha sido tan traumático después de todo (para el que me conozca, no me gusta el queso, especialmente el olor...). El espectáculo de transporte y pesaje de los quesos ya ha finalizado, pero en el edificio que está dentro de la plaza continúa habiendo un jolgorio increíble, algunos lugareños con trajes típicos de la zona permanecen allí y "gritan" (es que no entendemos nada de lo que dicen) de vez en cuando, suponemos que es la subasta que aún no ha terminado.
Después de pasar por la plaza hemos estado dando un paseo por el resto de la ciudad, rodeada de canales y con los típicos perfiles en las casas. También, como ya hemos visto en otras de las ciudades que hemos visitados, Alkmaar cuenta con su gran calle comercial, que abarca toda la zona centro. Uno de los extremos de la calle finaliza en otra gran plaza que tiene en su centro una iglesia enorme. Rodean la plaza un conjunto de edificios de muy distinta tipología, de antiguos a vanguardistas, como el museo de la ciudad, pasando por alguno horterilla como el edificio del banco ABN-AMRO, que para mi gusto, desentona un poco.
Después de comer en un restaurante italiano en Alkmaar, partimos hacia Volendam (foto), un pueblo de la costa este de Holanda, a unos 40km de donde nos encontramos. Vamos a intentar coger allí un ferry a Marken, un pueblecito que nos han recomendado Pi & Dani con casas de piedra. No hemos cogido la autopista y el paisaje que hemos disfrutado entre estos dos destinos es sencillamente precioso. Enormes y verdes explanadas, rebaños de ovejas, vacas pastando, impresionantes molinos, enormes lagos y canales, granjas con unos caserones espectaculares… y de vez en cuando pequeñas poblaciones con algunas casas de película, todo muy bonito y muy bien cuidado. Realmente merece la pena un paseo de este estilo, tanto o más que la visita a cualquiera de las ciudades y pueblos, en realidad este es el típico paisaje holandés más allá de las ciudades que no te puedes perder.
Bueno, vamos un poco más rápido, que no llegamos al ferry, aunque sin pasarse para que no nos multen ya que los radares no faltan. Fijaros, iba yo tan acojonado con los radares, que me ha adelantado hasta un autobus, a mi, ejem, en mi descarga, iba como un loco y tenía un carril para él solito. Es que ya nos había dicho Pi: "si pone máximo a 50, id a 49 que sino te hacen la foto", lo difícil era saber la velocidad de las vías, porque nosotros no la veíamos por ninguna parte, al final lo que hicimos es ir a la velocidad del resto para evitar sorpresas (Dani, no os ha llegado ninguna multa ¿no?). Lo dicho, rápido, al puerto, a coger el ferry, pero, ¿dónde está el puerto? porque tampoco vemos ningún cartel con un barquito ni nada que se le parezca, de echo no vemos ni el mar :-S, con las prisas y los contratiempos, ya os podréis imaginar que va a pasar a nuestro viaje en barco… Después de dar unas cuantas vueltas infructuosas, decidimos llamar a Pilar a ver si nos ilumina, y claro, ella enciende el faro que nos dirige a nuestro destino: "HAVEN", apuntarlo, haven es puerto en holandés, fundamental seguir las indicaciones donde ponga "haven" desde el principio para llegar a tiempo :-), en realidad estaba justo detrás de donde habíamos estado, pero claro, había muchas casas de por medio que tapaban la visibilidad. Cuando llegamos adonde se coge el ferry, literalmente está saliendo, vamos que si corremos y saltamos lo mismo nos habíamos montado sin caer al agua, una pena. Nos dicen que hay otro en 45 minutos que hace el recorrido pero que ya no llega a parar en Marken, sólo va y vuelve, de modo que decidimos no cogerlo y disfrutar de las vistas y el tiempo, sigue haciendo una tarde espléndida y soleada.
El puerto de Volendam es muy bonito, pequeño pero bonito, no sé cómo expresarlo pero resulta acogedor: la gente paseando, los barquitos, la gente que está en los barcos, aún estando ahí amarrados, merece la pena sentarse un rato en uno de los bancos del paseo con empedrado y césped del dique, con el mar a un lado y los barcos al otro. Después de este tiempo de relax vamos a visitar la bellas calles de Volendam, es un pueblo con mucho encanto que bien vale la pena visitar. A última hora hemos aprovechado para hacer las primeras compras en una tienda de souvenirs que aún está abierta y hemos cenado en un restaurante del puerto, les damos así la oportunidad a Dani y Pi de disfrutar de una cena realmente vegetariana, jijiji.
Después de la cena volvemos a casa, hasta ahora no nos hemos perdido mucho ¿seremos capaces de llegar a nuestro destino?, increíblemente sí, llegamos sin problemas, ejem, bueno, un poco antes de llegar a Hoofddorp nos hemos metido a ver si el aeropuerto de Schipol seguía en su sitio, pero vamos era una comprobación en tránsito sin mayores repercusiones, jejeje. Al menos esta vez no nos ha parado la policia :-D, creo que no hemos comentado que el primer día, encima del diluvio, nos paró la policia, eso sí, conducía Dani, no yo, jejeje. Llegamos a casa, sanos y salvos, coche incluido. Pasamos el resto de la velada contándonos lo que hemos hecho durante el día cada uno, lo nuestro ya lo sabéis, Pi, después del trabajo se ha ido a recoger a Dani y han estado viendo los conejos que campan a sus anchas en los enormes jardines de la zona empresarial, donde se encuentran entre otras, la empresa de Dani. Vida salvaje en un entorno industrial, ¿increíble, no?, no, es Holanda.
A la 1:00 suena la campana, hay que dormir para recuperar fuerzas, mañana ya es sábado y nos vamos a ir todos a visitar el parque nacional de Hoge Veluwe, la visita promete.
lunes, 27 de agosto de 2007
*FER-BLOG* Día 2: Jueves, 16 de agosto. Leiden, Haarlem, Zamvoort.
Segundo día de nuestra visita, después de un desayuno completo, salimos hacia nuestro primer destino del jueves, la ciudad de Leiden (foto), en Zuid-Holland. Cuenta la historia que el rey Guillermo de Orange les ofreció a los ciudadanos de Leiden la construcción de una universidad o la reducción de los impuestos por haber resisitido el asedio español por el año 1570 y pico. Eligieron la universidad y desde entonces Leiden cuenta con una de las universidades más antiguas y más valoradas de Europa. En esta ciudad nació Rembrant, entre otros famosos pintores holandeses.
Nada más llegar y tras un breve paseo ya se aprecia el “movimiento” en la ciudad y la abundancia de gente joven. Junto al aparcamiento y muy cerca del centro hay un gran molino, se encuentra junto a un canal con un lago con su fuente y todo, muy bonito. Después seguimos el recorrido por la ciudad, con las casas y canales típicos, atravesamos la zona comercial, una calle repleta de tiendas y restaurantes diversos.
Leiden es una ciudad que también merece la pena visitar, para comer tomamos un “snack”en una terracita de la zona centro. En los restaurantes holandeses no se caracterizan especialmente por el servicio rápido, entre eso y que Sonia se niega a hablar en inglés, Pi y yo nos hemos quedado sin postre (todavía no se lo hemos perdonado ), para evitar que nos caducase el ticket del aparcamiento.
De camino al coche, chaparrón, en un momentito se ha nublado y a comenzado a llover, en realidad ha sido breve porque nada más subir al coche ha salido de nuevo el sol, parece que el tiempo nos estuviese tomando el pelo. Ah, sí, que no se me olvide, hemos entrado en una pastelería (son mi debilidad) y nos hemos llevado cuatro tartaletas de manzana y unas galletas con una pinta estupenda (que luego os puedo asegurar que no defraudaron, mmm, riquísimas).
Sobre las 5 cogemos carretera hacia Haarlem, ciudad también del oeste de Holanda pero un poco más hacia el norte que Leiden. En nuestros viajes en coche siempre nos acompaña Skyradio, con los éxitos musicales de hoy y de siempre, a destacar el “Silencio” de nuestro Bisbal pero cantada por un holandés en su idioma, y una de las canciones preferidas de Pi, y ya también nuestra, el “Everything” de Bublé. Haarlem es otra de las ciudades típicas que merece la pena visitar, en ella descata especialmente su plaza en cuyo centro se encuentra una iglesia enorme y muy muy bonita, al menos por fuera. Resulta curioso que uno de los laterales de la base de la iglesia hay tiendas, entre ellas una heladería en la que nos hemos comido un gofre, ¡qué rico!, una pena que no los haya con chocolate estando bélgica tan cerca (quizá no se lleven muy bien los belgas y los holandeses), así que nos hemos tomado uno “with cream” y uno sólo (todavía estamos dudando sobre cómo debe decirse en inglés, si “alone”, “with nothing”, “without anything”, “single”, “plain”, “on its own”…, bueno al final nos han entendido que es lo importante). En la plaza hay una carpa con un festival de jazz, una pena porque no podemos apreciar las vistas sin dicha carpa, pero bueno, nos hacemos una idea y debe ser bonito.
Con la barrigas llenas después del gofre marchamos a hacer una visita rápida a las playas del pueblecito costero de Zamvoort, de nuevo como en Schevingen, unas playas enormes. Parada táctica para comprar un cucurucho de patatas fritas y ver la playa. El aire es fresquito ya a estas horas, cercanos a la puesta de sol. En la playa, además de los chiringuitos hay dos hileras de casas o casetas que se alargan más allá de donde llega la vista, estas casas se alquilan, suponemos que para pasar el fin de semana en la playa, es curioso. Como curiosa fue la piña que me pegue al ir a sacar una foto de esas casetas, había una especie de bordillo pintado de blanco en medio del paseo que estaba a dos alturas, acabé rodando de forma aparatosa por los suelos, tengo que dar gracias a mi amplia experiencia en artes marciales que todo quedase en sólo un susto, jejeje, puesto que la más perjudicada fue la cámara de fotos (es dura, porque sigue funcionando). La reacción, volver corriendo al coche (sin foto aún), me moría de la vergüenza por quien pudiese haberme visto :-D.
Y aquí termina el segundo día, volviendo a reunirnos con Dani en casita donde nos tenía preparada la cena (ya había dicho antes que éramos “anti-vegetarianos”, ¿no?, jejeje), bueno, después de todo no fue tan tan traumático, como nos dijeron Pi y Dani, es lo menos vegetariano que tenían, salmorejo, tallarines rebozados y tacos vegetarianos, al menos lo probamos, que para nosotros no es poco ;-).
*FER-BLOG* Día 1: Miércoles, 15 de agosto. Delft, Den Haag, Scheveningen.

Ya es de día, de eso te enteras enseguida porque la luz entra sin compasión por los enormes ventanales de las casas desde muy temprano, y es que allí lo de usar persianas no se estila. Pi nos tiene preparado un desayuno completísimo, nos ha comprado un montón de bollitos, zumos, leches (de soja, jijiji) con y sin chocolate, cereales, tostadas…
Llegamos a Delft (foto), aparcamos junto a un canal, aaaay, los típicos canales Holandeses no pueden faltar lógicamente, si se sale del coche por el lado del conductor hay que andar con cuidado si uno no quiere caerse al agua. Pagamos religiosamente nuestro ticket de aparcamiento, porque otra cosa no, pero allí para aparcar, hay que pagar, en la mayoría de todos los sitios hay zona y de 8 a 22h, vamos que luego aquí en Madrid nos quejamos de Gallardón, espero que no se le ocurra ir de visita a Holanda. Hablando de quejas, alucinantes las autopistas Holandesas, 5 carriles por cada sentido y limitación de velocidad a 100 y los radares que no falten, claro. A cambio, por lo visto, hay muy pocos accidentes, pero qué coñazo conducir.
Seguimos nuestra visita a Delft, llegamos a la plaza donde nos encontramos con la típica estampa de los países de la zona, con la Oude Kerk (iglesia) y las casas con los perfiles holandeses con los restaurantes y comercios en el piso inferior. En la iglesia, como nos cobran por entrar y somos tirando a ateos, pasamos de visitarla. Damos una vuelta por el pueblo recorrido por sus típicos canales y comemos en un barco-plataforma sobre uno ellos.
Después de comer partimos hacia La Haya (Den Haag en holandés, de hecho tiene otro nombre que no soy capaz de escribir ni pronunciar), es una de las ciudades principales y más grandes de Holanda donde se encuentran los despachos de trabajo de la reina Beatriz, muy cerca del parlamento y la zona centro. El parlamento, junto a un enorme lago por un lago y el McDonallds por otro (mira que hay McDonallds en Holanda, aunque supongo que igual que en resto de ciudades europeas), consta de dos edificios, la zona antigua y la zona nueva, mucho más moderna, el contraste entre ambas construcciones resulta bastante curioso. De camino al centro hemos, junto a los despachos de la reina, hemos visto varias esculturas, una de ellas es “el beso” de Gustav Klimt, por primera vez hemos podido ver la parte trasera del cuadro que nunca nadie vió, jijijiji. La zona centro es una maraña de calles estrechas repletas de tiendas, yo lo asemejaría a la zona de Sol de Madrid, entre todas las tiendas se encuentra “Le passage”, una galería cubierta del siglo XV. Terminamos nuestra visita tomándonos un refresco en una terraza del centro, junto a un edificio enorme y circular de “The Sting” una de las tiendas de ropa de la zona, mientras ha caído un chaparrón, nada, 5 minutos, lo justo para que podamos continuar nuestras visitas sin lluvia.
De La Haya a Scheveningen, a ver quien es capaz de pronunciarlo correctamente!! (“es-jé-ve-nin-gen” o algo así), al parecer era una de las claves que usaban durante la segunda guerra mundial para identificar a los de uno y otro bando. Es una ciudad costera del este de Holanda, la playa es enorme, tanto de longitud como de anchura. Un paseo recorre toda la playa y está repleto de restaurantes, también en la playa sobre la arena hay un montón de chiringitos, que por las noches se llenan de gente. El tiempo allí yo creo que no acompaña mucho como para bañarse pero supongo que en veranito cuando sale el sol la gente irá a aprovecharlo, hoy al menos lo que sí que hay es un montón de surfers y sky-surfers disfrutando de las enormes olas. En la playa destaca el edificio del casino (Grand Piere) cuya construcción se adentra desde la playa hacia el mar a través de una pasarela, al fondo y ya sobre el mar, hay varios “edificios” de planta circular con el casino y restaurante, por la noche, iluminado, queda muy llamativo.
Desde allí volvemos directamente a casa, donde ya nos espera Dani desde hace rato. Estamos cansados después de todo un día para arriba y para abajo, por la hora, decidimos ir a cenar al restaurante con horario español que queda cerquita de casa, si soís seguidores del blog ya sabréis de qué restaurante estamos hablando, a las 9 y pico de la noche, McDonalds o similar aparte, es difícil encontrar un sitio en Holanda con la cocina abierta. El restaurante es pequeño pero está muy bien, la decoración es una mezcla entre árabe, indú y chino pero se puede comer cualquier cosa. Triunfan los espagueti, 3 a 1, a la carbonara, a la bolognesa y con verduras, el 1 es para el falafel de Pi, el acompañamiento son las típicas patatas fritas con mayonesa.
Y después de la cena, excursión al salón, menos mal que está en la primera planta, jejeje, no voy describir en la que montábamos para subir a las plantas superiores. Una vez arriba, cine en casa, im-presionante eso de ver la “tele” directamente proyectada sobre la pared como si estuvieses en el cine. Digo “tele” porque, sorprendentemente para la mayoría, Dani y Pi no tienen televisor, aquí los contenidos audivisuales vienen directamente desde el ordenador: películas, series y Joost, para el que no sepa lo que es, P2PTV experimental, con cientos de canales gratuitos, a los que poco a poco seguramente se irán incorporando los canales más conocidos. Muy entretenidos el canal mini-recetas de cocina con esas músicas de canciones infantiles de fondo o el “just for laughs”.
A la 1:00 de la mañana suena la alarma, y esta vez no es la sirena de Holanda, es el móvil de Dani que indica la hora tope para irse a la cama, que por la mañana hay que madrugar. Hacemos caso al sabio de Dani y nos vamos a recuperar fuerzas para el siguiente día.
*FER-BLOG* Día 0: Martes, 14 de agosto. Por fin, ¡estamos de vacaciones!
No me lo puedo creer, después de un año agotador llegan las ansiadas vacaciones, salir del trabajo, comer corriendo y al aeropuerto, ¡qué estrés!, pero mejor, así no queda tiempo para andar cerrando temas pendientes. A las 21:45h sale el avión hacia Schipol, a pesar del retraso en la salida y después de dos horas de vuelo, llegamos puntuales a nuestro destino, y es que nuestro piloto debía ser como Fernando Alonso. El vuelo ha sido agradable en general salvo por algunas turbulencias antes de llegar.
Pi y Dani nos recogen en el aeropuerto, ¡qué alegría!, cuánto tiempo sin verles, y ¡qué forma de llover!, del aeropuerto al coche, literalmente, nos hemos calado hasta los huesos, ¿será este el clima holandés que nos espera para estos días?, esperemos que la cosa mejore, no sea que tengamos que acabar nadando por los canales :-S.
Llegamos a Hoofddorp, esta es la ciudad donde viven Pi y Dani y está a 5 minutos del aeropuerto. Casualidades de la vida yo ya había estado allí en el 2003 en un curso de NetApp, que recuerdos al pasar todos los días junto al hotel Crowne Plaza donde yo me alojaba. La casa está genial, tiene unos ventanales impensables en Madrid, nada más ni nada menos que cuatro plantas y por supuesto un jardincito. A Sonia le han acondicionado una habitación en lo que antes venía siendo el hall que les ha quedado estupendamente. Yo estoy encantado con mi ático, la última planta toda para mi solito :-D.
En la casa nos esperan Pichí, Bowie y Rico. Cenamos, cena vegetariana para dos “anti-vegetarianos” milindres, al menos era pizza, jejeje, no voy a entrar en detallar nuestros problemas con la comida casera, pese a los esfuerzos de los anfitriones por intentar despertar nuestro interés por el verde. Después de una amena charla, a dormir, que mañana empiezan las visitas turísticas.
Sacando el blog del blog
Como Fernando está poniendo en los comentarios su propio cuaderno de bitácora pues he decidido que lo mejor es sacarlo de ahí y ponerlo en forma de entrada. Vamos Fer!!!! sigue con la historia!!! que te has atrancado en el segundo día!!!
Por cierto, que no voy a poner fotos del primer día porque son altamente censurables... las pondré o no dependiendo del número de peticiones :-)

