lunes, 27 de agosto de 2007

*FER-BLOG* Día 2: Jueves, 16 de agosto. Leiden, Haarlem, Zamvoort.


Segundo día de nuestra visita, después de un desayuno completo, salimos hacia nuestro primer destino del jueves, la ciudad de Leiden (foto), en Zuid-Holland. Cuenta la historia que el rey Guillermo de Orange les ofreció a los ciudadanos de Leiden la construcción de una universidad o la reducción de los impuestos por haber resisitido el asedio español por el año 1570 y pico. Eligieron la universidad y desde entonces Leiden cuenta con una de las universidades más antiguas y más valoradas de Europa. En esta ciudad nació Rembrant, entre otros famosos pintores holandeses.

Nada más llegar y tras un breve paseo ya se aprecia el “movimiento” en la ciudad y la abundancia de gente joven. Junto al aparcamiento y muy cerca del centro hay un gran molino, se encuentra junto a un canal con un lago con su fuente y todo, muy bonito. Después seguimos el recorrido por la ciudad, con las casas y canales típicos, atravesamos la zona comercial, una calle repleta de tiendas y restaurantes diversos.

Leiden es una ciudad que también merece la pena visitar, para comer tomamos un “snack”en una terracita de la zona centro. En los restaurantes holandeses no se caracterizan especialmente por el servicio rápido, entre eso y que Sonia se niega a hablar en inglés, Pi y yo nos hemos quedado sin postre (todavía no se lo hemos perdonado ), para evitar que nos caducase el ticket del aparcamiento.

De camino al coche, chaparrón, en un momentito se ha nublado y a comenzado a llover, en realidad ha sido breve porque nada más subir al coche ha salido de nuevo el sol, parece que el tiempo nos estuviese tomando el pelo. Ah, sí, que no se me olvide, hemos entrado en una pastelería (son mi debilidad) y nos hemos llevado cuatro tartaletas de manzana y unas galletas con una pinta estupenda (que luego os puedo asegurar que no defraudaron, mmm, riquísimas).

Sobre las 5 cogemos carretera hacia Haarlem, ciudad también del oeste de Holanda pero un poco más hacia el norte que Leiden. En nuestros viajes en coche siempre nos acompaña Skyradio, con los éxitos musicales de hoy y de siempre, a destacar el “Silencio” de nuestro Bisbal pero cantada por un holandés en su idioma, y una de las canciones preferidas de Pi, y ya también nuestra, el “Everything” de Bublé. Haarlem es otra de las ciudades típicas que merece la pena visitar, en ella descata especialmente su plaza en cuyo centro se encuentra una iglesia enorme y muy muy bonita, al menos por fuera. Resulta curioso que uno de los laterales de la base de la iglesia hay tiendas, entre ellas una heladería en la que nos hemos comido un gofre, ¡qué rico!, una pena que no los haya con chocolate estando bélgica tan cerca (quizá no se lleven muy bien los belgas y los holandeses), así que nos hemos tomado uno “with cream” y uno sólo (todavía estamos dudando sobre cómo debe decirse en inglés, si “alone”, “with nothing”, “without anything”, “single”, “plain”, “on its own”…, bueno al final nos han entendido que es lo importante). En la plaza hay una carpa con un festival de jazz, una pena porque no podemos apreciar las vistas sin dicha carpa, pero bueno, nos hacemos una idea y debe ser bonito.

Con la barrigas llenas después del gofre marchamos a hacer una visita rápida a las playas del pueblecito costero de Zamvoort, de nuevo como en Schevingen, unas playas enormes. Parada táctica para comprar un cucurucho de patatas fritas y ver la playa. El aire es fresquito ya a estas horas, cercanos a la puesta de sol. En la playa, además de los chiringuitos hay dos hileras de casas o casetas que se alargan más allá de donde llega la vista, estas casas se alquilan, suponemos que para pasar el fin de semana en la playa, es curioso. Como curiosa fue la piña que me pegue al ir a sacar una foto de esas casetas, había una especie de bordillo pintado de blanco en medio del paseo que estaba a dos alturas, acabé rodando de forma aparatosa por los suelos, tengo que dar gracias a mi amplia experiencia en artes marciales que todo quedase en sólo un susto, jejeje, puesto que la más perjudicada fue la cámara de fotos (es dura, porque sigue funcionando). La reacción, volver corriendo al coche (sin foto aún), me moría de la vergüenza por quien pudiese haberme visto :-D.

Y aquí termina el segundo día, volviendo a reunirnos con Dani en casita donde nos tenía preparada la cena (ya había dicho antes que éramos “anti-vegetarianos”, ¿no?, jejeje), bueno, después de todo no fue tan tan traumático, como nos dijeron Pi y Dani, es lo menos vegetariano que tenían, salmorejo, tallarines rebozados y tacos vegetarianos, al menos lo probamos, que para nosotros no es poco ;-).

1 comentario:

Pi dijo...

Las tartaletas de manzana están en esa bolsa que Fernando no suelta ni a la de tres. ¿No oís eso de "mi tesssoooooroooooooo"?